Inicio | Artículos | Autores | Foro | Links | Conferencias

Temas

+ ECONOMÍA

+ EDUCACIÓN Y CULTURA

+ INFRAESTRUCTURAS Y TRANSPORTES

+ LIBERALES IMPRESCINDIBLES

+ LIBERALISMO

+ LIBROS RECOMENDADOS

+ MEDIO AMBIENTE Y ECOLOGÍA

+ MISCELÁNEA

+ POLITICA EXTERIOR

+ SANIDAD Y PENSIONES

+ TURISMO Y COMERCIO

+ URBANISMO Y VIVIENDA

Artículos

07/10/2009 - José Francisco Fernández Belda
Conocidos, 'amigüitos' y colegas

Los intereses económicos y laborales hacen extraños compañeros de viaje, sobre todo en los asuntos en que prevalece la cosa pública y el reparto de subvenciones, prebendas o canonjías, previamente bendecidas como de interés general por los políticos en los lugares dónde cobran sus crecientes emolumentos, (los sueldos a la baja y el paro al alza son para los demás), el de ellos y no forzosamente el de los sufridos contribuyentes, por cierto, ciudadanos cada vez más sufridos y cada vez más contribuyentes a diferencia de los ocupas de las cúpulas políticas, con sus múltiples asesores incluídos.

La apertura en breve del próximo proceso electoral en las Cámaras de Comercio –también “y del bebercio”, como apostilla un periodista sarcástico– está produciendo que viejos amigos, tal vez sólo conocidos unidos por el interés, se transformen en enemigos reposicionados, lo que otros llaman los nuevos “amigüitos” o colegas. Aunque hay muchos casos, alguno es particularmente significativo, como es el del antiguo abogado de Suárez Gil, Nicolás Albarracín, que pasó de ser su mano derecha para los asuntos de tribunales en que andaba metido un día sí y otro también a la vez que muñidor de algunas sociedades del entorno familiar de Gil que estuvieron en el candelero por los líos del censo electoral, tal como se publicó en la prensa. Y como de abogados se habla, hasta en la sopa domiciliaria los tienen algunos, el DRAE define muñidor como “persona que gestiona activamente para concertar tratos o fraguar intrigas, o con cualquier otro fin semejante”.

Otra subespecie del mismo pelaje y de mayor peligro lo componen gentes que apoyaron fervientemente opciones hoy por fortuna defenestradas, ocupando cargos de confianza digitales (no por trabajar en las nuevas tecnologías, por aquello de lo “digital” tan de moda), y que por sus trágalas diarias adquirieron todas las papeletas para engrosar las estadísticas del paro o del subempleo si los vientos electorales no se les tornan favorables. Son los habitantes de lo que Tolkien llamaría la “Tierra Media”, los mismos a los que otros tildarían más rotundamente de paniaguados u oportunistas. Se apuntan, o dejan que su nombre se incluya o se utilice en opciones pintorescas y salvadoras de tierras o regiones, muy del siglo XXI, por si le suena el instrumento al émulo del Flautista de Amelín, al que no conviene olvidar le seguían primero las ratas y después los cándidos niños. Lo que se dice cándidos, pero que muy cándidos a estas alturas del milenio, haberlos hailos entre el empresariado llamado a votar y al que algunos heraldos de la buena nueva milenarista ya le están pidiendo su delegación o la gestión de su voto por correo. Para que no se molesten en ir al colegio electoral, están dispuesto a ir a la urna por ellos, así son de serviciales.

Hace unos días, en un enjundioso artículo firmado por Francisco R. Batllori, comentaba dos asuntos, a mi juicio muy interesantes. El primero era una recomendación, la potenciación de la Corte Atlántica Arbitral Internacional, que fundada en los tiempos en que Suárez Gil era presidente, “otros” (sic en el original) parecían no desear. Supongo que cuando dice “otros”en plural se refiere de forma indirecta a “otro” en singular, a Ángel Luis Tadeo, pues que se sepa tras la presidencia del primero sólo ha seguido la del segundo en la Cámara de Las Palmas. Sería conveniente recordar que además de intentar arreglar el mundo mundial, hubo que poner paz y arbitraje en los asuntos internos de la casa, que tuvo durante la aciaga presidencia gilesca episodios memorables. Unos llegaron a los tribunales, recordar las declaraciones de Félix Santiago afirmando que en aquella casa de paredes de cristal había mucha “hambre de dinero”. Otros se saldaron con la turbulenta y truculenta escisión de Fuerteventura y Lanzarote, que acusaban al Zorro Plateado de ser un “vividor” y “de mentir sin ponerse colorado y de tergiversar los hechos con el descaro de un jugador de póquer” como puede leerse en la sentencia del Juicio Ordinario 1129/2005 en que desestimaba la demanda interpuesta por Suárez Gil contra su honor. Pero los detalles de estos asuntos, los originales y los recortes de prensa, los puede consultar el Sr. Batllori sin moverse del despacho que al parecer tiene en las oficinas de Fedalime, aunque esa Patronal casi sólo existe ya en el papel, ahora probablemente será la sede de la nueva UNEC-XXI de la que él es directivo.

El segundo asunto que se comentaba en el artículo citado, era el instar al Gobierno de Canarias a crear el Consejo Superior de Cámaras de Canarias. Creo que sería deseable y más prudente, esperar a que se celebren las próximas elecciones y después crearlo. Aunque no me gusta adivinar intenciones, quiero suponer que no estaría proponiendo de forma subliminal a su amigo, el tan controvertido, polémico y peculiar personaje para coordinar lo que previamente logró descoordinar, nunca mejor traída la redundancia. De cuatro cámaras, a día de hoy parece tener al menos tres declaradamente en su contra, la de Las Palmas de forma más que evidente tras haber votado el pleno su destitución como Vicepresidente y Presidente de la Comisión de Exteriores. Pero en política, lo evidente no siempre es lo que se hace o lo que no se dice. Como ejemplo, el caso de la “crisis” que no era crisis sino un ligero crecimiento negativo, o el del incremento del paro, que tampoco era tal sino un repunte de los “beneficiarios del estado de bienestar”. ¡Qué maravillas logra la política en el campo de la semántica!

jfbelda@teleline.es


 

 

© Canarias Liberal - www.canariasliberal.org - info@canariasliberal.org

Sitio web desarrollado por www.canaryservices.com