Inicio | Artículos | Autores | Foro | Links | Conferencias

Temas

+ ECONOMÍA

+ EDUCACIÓN Y CULTURA

+ INFRAESTRUCTURAS Y TRANSPORTES

+ LIBERALES IMPRESCINDIBLES

+ LIBERALISMO

+ LIBROS RECOMENDADOS

+ MEDIO AMBIENTE Y ECOLOGÍA

+ MISCELÁNEA

+ POLITICA EXTERIOR

+ SANIDAD Y PENSIONES

+ TURISMO Y COMERCIO

+ URBANISMO Y VIVIENDA

Artículos

17/10/2007 - CanariasLiberal.org
UNAM, POBRE UNAM


Santos Mercado Reyes


La Universidad Nacional Autónoma de México entra en otro proceso más
para cambiar autoridades. Los grupos, feudos y mafias se aprestan
para colocarse en las mejores posiciones de ese monstruo burocrático
de 260 mil alumnos. Y no es para menos, pues se trata de manejar un
botín superior de quince mil millones de pesos que el gobierno le
regala a la institución para que haga el teatro de educar a los
jóvenes.

Seguramente van a surgir una docena de candidatos para ocupar la
silla dorada. Me pregunto si habrá al menos uno que traiga ideas
innovadoras capaces de mover a este elefante blanco para darle
pertinencia respecto al nuevo modelo de desarrollo mexicano.

Pero veamos un poquito de historia de la institución educativa más
famosa de México. Se dice que el origen de la universidad tiene
casi medio milenio, desde que fue fundada por los conquistadores
españoles y administrada por el clero a tal grado llevaba por
nombre Real Universidad Pontificia de México. Su fin principal era
educar a los hijos de la élite, es decir, los peninsulares y
criollos para que no tuvieran que ir a España. No tuvo un papel
digno cuando estalló el movimiento para independizarse de España; se
mantuvo al margen cuando Benito Juárez planteaba las Leyes de
Reforma y guardó silencio cuando Francisco I Madero requería su
apoyo para democratizar el país. Pero fue tierra fértil para
absorber las corrientes marxistas a principios del siglo XX. En
efecto. la izquierda aparece en escena con sus líderes autoritarios
y portando la bandera de Revolución Mexicana. Sus primeras acciones
consisten en despojar a los clérigos de escuelas e instalaciones
para acabar con la Real Universidad Pontificia y construir la
Universidad Nacional de México, cortando así la influencia papal y
de la iglesia católica. Desde ese momento se declara "institución
laica".

La nueva clase en el poder, los izquierdistas disfrazados de
revolucionarios, necesitaban un aparato ideológico capaz de
controlar la mente de los jóvenes y del pueblo de México a fin de
consolidar el proyecto de la Revolución Mexicana. ¿En qué consistía
ese proyecto? En hacer de México un país socialista. Por cierto,
Lázaro Cárdenas, uno de los principales generales revolucionarios,
tuvo el valor de declarar e imprimir en el artículo tercero
constitucional el carácter socialista que debía tener la educación,
en todos los niveles, especialmente en las normales donde se
formarían a los docentes que moldearían el carácter comunista de los
niños y jóvenes.

El control del pensamiento era la estrategia básica para que los
mexicanos aceptaran el poder casi absoluto del Estado. Para reforzar
al naciente estado socialista, el que había acabado con el
desarrollo capitalista que había iniciado Porfirio Díaz, se crearon
además: el partido hegemónico (primero PNR y luego PRI) que duró más
de setenta años en el poder; las centrales campesinas para controlar
al sector rural; los sindicatos corporativos para el control de los
obreros y hasta confederaciones patronales que se encargarían del
control de los empresarios. Así se formaba la "dictadura perfecta"
que bien caracterizó Mario Vargas Llosa.

Pero ¿cómo había que controlar a una universidad ávida de nuevas
ideas? Dejarla a su libre albedrío podría ser muy peligroso pues
siempre hay gente que piensa, pregunta, reflexiona, cuestiona, etc.
Ya había intelectuales que hablaban de la sana distancia que debía
haber entre el Estado y las universidades, incluso lucharon por la
autonomía y el Estado se las tuvo que otorgar en 1929. Desde
entonces el gobierno le otorgó el flamante rótulo "Universidad
Nacional Autónoma de México". Se transformaría en la institución
líder e influyente de toda la educación universitaria en México. Las
nuevas universidades, tenían que adoptar a la UNAM como un espejo
para organizarse y crear sus planes y programas.

¿Cómo controlar a miles de profesores, millones de estudiantes? La
solución se importó de la Unión de Repúblicas Soviéticas
Socialistas: darles subsidios.

La solución fue maquiavélica: sólo había que controlar el pan y la
sal. Sin necesidad de establecer un control orgánico entre el Estado
y las universidades, el gobierno tendría el control suficiente para
que las escuelas y universidades apoyaran el proyecto del Estado o,
al menos, no se opusieran. En efecto, la UNAM y las demás
universidades públicas sucumbieron ante la oferta "generosa" de
recursos monetarios "para las funciones nobles y sustantivas". Un
método de control que ya había probado el General Álvaro Obregón
cuando decía "nadie me aguanta un cañonazo de 50 mil pesos". Desde
entonces, la UNAM vive pegada a la ubre del gobierno. Y por cierto,
ha cumplido muy bien la tarea asignada. Veamos la labor de fondo que
ha realizado esta institución.

1. Ha sido la cuna principal de los líderes sindicales,
políticos, diputados, senadores, legisladores, gobernadores y
presidentes que han mantenido la estructura autoritaria de poder
político en México.
2. Se ha encargado de inyectar el marxismo en la conciencia de
los jóvenes y de la población en general, a veces de manera directa,
otras veces disfrazada con discursos "progresistas"
o "revolucionarios".
3. Se ha encargado de inyectar una conciencia anticapitalista
que se reproduce año con año, generación tras generación.
4. Ha matado el talento de los jóvenes para que sólo aspiren a
sacar un título universitario que les permita, como máxima
aspiración, conseguir un empleo. Mentalidad de subordinación.
5. Ha impreso en los universitarios la conciencia de "siempre
depender del gobierno".
6. Los universitarios han aprendido a odiar el capitalismo, no
quieren saber nada de economías de mercado, libre competencia o
globalización.
7. Los universitarios de la UNAM saben quién es Carlos Marx,
Lenin, Che Guevara; pero nunca han oído, ni leído una línea de
Ludwig von Mises, Hayek, Friedman, Rothbard, Hoppe o Jesús Huerta de
Soto.
8. Profesores y alumnos de la UNAM se han proyectado como los
grandes luchadores contra el neoliberalismo.
9. Algunos se han hecho expertos en armar revueltas, ponerse
pasamontañas, construir bombas y adherirse al terrorismo "para
acabar con el neoliberalismo".
10. Han perdido toda capacidad para moverse en un mercado
competitivo de la educación, de manera que si tuvieran que vivir del
cliente, no sobrevivirían ni media semana, pues los alumnos valoran
los servicios de la UNAM en 20 centavos semestrales y no más.
11. Usan la autonomía como escudo para no dar cuentas a nadie
de cómo se gastan los subsidios.
12. Han transformado a la UNAM en una trinchera para oponerse a
las reformas estructurales que México necesita.
13. Su eficiencia terminal es pobre pues de cada 100 alumnos que
ingresan apenas diez logran titularse. Por cierto, los titulados no
son alumnos provenientes de familias en extrema pobreza.
14. La UNAM es la campeona para gastar en investigación que no
genera industria.
15. Da un mal ejemplo al resto de las instituciones educativas
que adoptan (coactivamente) su ideología y esquemas burocráticos.

Sin embargo, hay que señalar que hoy la UNAM se encuentra en un gran
problema. En efecto, desde 1982, mal que bien, ha penetrado la
filosofía neoliberal en el gobierno federal, el que aporta los
recursos. La filosofía neoliberal, que aboga por mercados libres y
competitivos, no ve con buenos ojos estar manteniendo un aparato
burocrático, costoso, deficiente, conflictivo y que no forma a los
jóvenes con espíritu de independencia, autonomía y capacidad
emprendedora, como se requiere en una economía de mercado.

Ahora la UNAM se encuentra fuera de contexto, perdió el piso. ¿Qué
futuro tiene una institución socialista, como ésta en un ambiente
neoliberal? Es cierto que no todo el país es neoliberal. El Distrito
Federal ha estado gobernado hasta hoy día por izquierdistas. Algunas
entidades siguen en manos del Partido de la Revolución Democrática
(izquierdista) Pero la rueda de la historia no camina hacia los
socialismos. Esto quiere decir, que la UNAM tendrá que elegir entre
escoger a otro rector izquierdista (una copia de Ramón de la Fuente)
apostando a que vendrán mejores tiempos y gobiernos que aprecien la
labor marxista de esta casa de estudios. O bien, elegirán a un
rector que ponga en armonía a la UNAM con el proyecto de hacer de
México una economía de mercado capaz de responder a los desafíos del
mundo globalizado (un desafío imposible para cualquier
universitario).

Por desgracia para la UNAM, no se ve a ningún candidato que tome el
reto de darle una nueva filosofía a esta casa de estudios. No se ve
la fuerza, ni el coraje ni la valentía para modernizar a esta
institución. Más bien, todos quieren en hueso. Sólo Hablan de
defender a la universidad pública, de exigir más recursos al
gobierno; de no cobrar cuotas a los alumnos (para seguir teniendo
una población estudiantil pasiva que no exige... pues nada pagan).

Ningún candidato habla de introducir el sistema de crédito
universitario, ni siquiera hablan de implantar el sistema del Bono
Educativo para que la UNAM salga de su letargo; tampoco hablan de
descentralización y mucho menos les cabe en la boca la palabra de
privatización. Pero todos dicen que respetaran al sindicato, que las
cuotas estudiantiles seguirán en 20 centavos al año y que exigirán
al gobierno más recursos. Una postura demagógica, injusta y
populista que pretende ganar la simpatía de la comunidad
universitaria. En otras palabras, veo gente que quiere llegar al
jugoso botín para estar cerca del cofre que da gran poder o para
usarlo a manera de trampolín.

Como decía un gobernador guerrerense "la caballada está flaca",
ofrecen cambios...para seguir igual. Pobre UNAM y pobre México que
tendrá que seguir soportando un gasto inútil.

 

 

© Canarias Liberal - www.canariasliberal.org - info@canariasliberal.org

Sitio web desarrollado por www.canaryservices.com