Inicio | Artículos | Autores | Foro | Links | Conferencias

Temas

+ ECONOMÍA

+ EDUCACIÓN Y CULTURA

+ INFRAESTRUCTURAS Y TRANSPORTES

+ LIBERALES IMPRESCINDIBLES

+ LIBERALISMO

+ LIBROS RECOMENDADOS

+ MEDIO AMBIENTE Y ECOLOGÍA

+ MISCELÁNEA

+ POLITICA EXTERIOR

+ SANIDAD Y PENSIONES

+ TURISMO Y COMERCIO

+ URBANISMO Y VIVIENDA

Artículos

07/11/2006 - José Ramón Arévalo Sierra
¿Más falso que un ecologista?

¿Más falso que un ecologista?

En tierras del sur peninsular son muy dados a las denominadas dilogías y comparaciones. Así se pueden encontrar expresiones de todo tipo: “Más falso que un billete del monopoli”, “más falso que el rey Miguel”, etc… Bien, el título encabezador de estos párrafos sólo pretende poner de manifiesto una situación que pervivo a lo largo de los últimos meses y que creo que muchos habrán reconocido también, y a la vez que intentar que no se popularice el uso de esta nueva comparición que usa como recurso la intensificación.
Los activistas ambientales, en manifestaciones populares de actitudes vociferantes “Conde Pumpido dixit (dixit como latinajo y no como personaje de dibujos tal como interpreta la ínclita ministra de cultura)”, han volcado todo su arsenal reivindicativo en casos muy particulares, exponiéndolos prácticamente como el principio del fin del paraíso (tanto canario, gallego como balear), achacándoles a estos una responsabilidad política de primer orden y haciendo uso de la organización de los partidos políticos (profesionales del agit pro, ya que les pagamos al fin y al cabo) para de esta forma inflar sus asistentes a las manifestaciones estas nuevas formas de organización convocantes (asambleas, plataformas, tribus o comparsas).
Para estos casos no existen los responsables técnicos ni siquiera existen los accidentes, o al menos una responsabilidad subsidiaria. El político (obviamente del PP) es un depredador de recursos naturales y que especula con ellos al mejor postor, es el responsable, y ya que en las urnas es difícil ganarles, vamos a movilizar a las gentes con uno de los ideales más nobles por los que una persona puede y debe movilizarse “la conservación del medio ambiente”.
Claro, que si esto último hubiese sido así, todos habríamos esperado una movilización similar en los casos de los incendios de Guadalajara y Galicia, pero he aquí que no: lo de Guadalajara fue simplemente un accidente de unos técnicos que no habían seguidos las normas establecidas. Por lo tanto nunca vimos a esas asambleas, esos mensajes de “pásalo” desde terminales de Moncloa, y plataformas en actitud vociferante delante de las sedes del PSOE (al fin y al cabo, cómo íbamos a comparar a unas personas fallecidas con un cormorán y un percebe).
Más cosas raras, manifestación en Tenerife para defender el pinar de repoblación de Vilaflor (si, lo de los pinos milenarios fue una buena historia, aunque lamentablemente mentira), cúpula de determinados partidos a la cabeza de las pancartas, la manifestación más grande vista en Tenerife hasta la de los atentados sin clarificar del 11 de marzo. Meses más tarde, una obra de gran envergadura, como es el puerto de Granadilla, recaba no más de unos miles de manifestantes (claro, que aquí ya había determinados partidos políticos que se habían bajado del carro, con declaraciones a bajo nivel, o algunos que asistieron a la primera y en ésta se intentaban esconder entre la turba). ¿Es la línea de alta tensión una amenaza para el “equilibrio ecológico” mucho mayor que el puerto de Granadilla?
Para no cansarnos termino con el bochornoso espectáculo de “Nunca Mais” en Galicia: se han retratado, y sobre todo han manchado el nombre de la defensa ambiental y engañado a multitud de personas que se acercaron con la mejor de las intenciones echar una mano. Los incendios han provocado muertos, con un sistema operativo contraincendios prácticamente desarticulado (han terminado reconociéndolo) por motivos políticos o nacionalsocialistas y han salido a la calle cuatro gatos por obligación (en comparación con el “Prestige”) y diciendo las cosas a media boca (¡4 fallecidos y 189.000 ha quemadas!). ¿Qué le ha pasado al alma reinvidicativa? ahora que habéis cumplido vuestro trabajo y estáis contratados en la administración ¿Dónde están los poetas que cantaban a los mejillones muertos ahora?
El movimiento ecologista es un elemento fundamental de las sociedades desarrolladas. Sin estos grupos de presión, una sociedad no podría avanzar. Gracias a ellos y su planteamiento la sociedad ha ido avanzando hacia una organización más digna y más respetuosa con el medio ambiente. Pero si siguen permitiendo que esos nobles ideales sean utilizados de la esperpéntica forma que hemos visto en estos pasados meses la sociedad puede dar la espalda y dejar de creer en uno de sus movimientos sociales más importantes, dignos y populares que tiene, y todos saldremos perdiendo. Aun hay tiempo para que el dicho “eres más falso que un ecologista” no tenga nunca sentido.

 

 

© Canarias Liberal - www.canariasliberal.org - info@canariasliberal.org

Sitio web desarrollado por www.canaryservices.com